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Entrevista a Luc BESSON - Distribuidor internacional

¿Por qué se comprometió con el proyecto de Yann Arthus-Bertrand?

Cuando conocí a Yann, ya me preguntaba qué podría hacer mi cine por el medio ambiente, cómo podría poner mis treinta años de experiencia al servicio de esta causa. Estaba preparado y Yann fue la primera persona en darme la oportunidad de demostrar que aquello me importaba. Así que me uní al proyecto inmediatamente.



¿Cuándo empezó a preocuparse por el medio ambiente?

De niño, cuando aún no vivía en la ciudad. Tanto en Grecia como en Yugoslavia, tenía acceso privilegiado a la naturaleza, hasta tal punto que ni siquiera me lo planteé en esos términos. Vivía al ritmo de la naturaleza y tenía una relación con las plantas y los animales que calificaría de normal. Entonces, desarrollé una pasión especial por el cine hasta que, a fuerza de leer artículos sobre el tema, tomé conciencia del tsunami ecológico que nos amenazaba. Al principio, como todo el mundo, confié en los que nos gobiernan, los que “entienden”. Me dije que obviamente harían algo. El problema es que no hacen lo suficiente. La rapidez de sus esfuerzos en relación a la catástrofe que se nos aproxima es totalmente desproporcionada. Cuando ellos dan un paso hacia delante, el planeta retrocede diez. La verdadera toma de consciencia llega cuando te das cuenta de que todos debemos contribuir en nuestra medida, según nuestra fuerza o disponibilidad. Aunque se trate solo de cambiar las bombillas, reciclar la basura o consumir de una manera más ecológica, eso supone un avance enorme. Porque si ese pequeño esfuerzo se multiplica por miles de millones de personas, representa cientos de veces más que cualquier política gubernamental.

Como distribuidor, ¿no le asustó el hecho de que Yann Arthus-Bertrand quisiera emitir la película en todos los medios de comunicación el mismo día (5 de junio), lo que supondría emitirla de forma gratuita en algunos formatos?

Mi enfoque es el de ciudadano comprometido, no el de hombre de negocios. El hecho de que la película estuviera disponible en Internet o en la televisión pública no me importó en ningún momento, con nuestro compromiso no son planteábamos sacar beneficios. La idea de Yann de poner a disposición del mayor número de personas posible esta magnífica película el 5 de junio, Día Mundial del Medio Ambiente, me pareció realmente simbólica. La gente muchas veces se pregunta qué puede hacer en “días” como estos. El 5 de junio, pueden ir a ver Home.  Y si podemos decir que 100, 200 ó 500 millones de personas han visto la película en 24 horas, supondrá un mensaje muy fuerte para aquellos que están en el poder. Al demostrar el compromiso de la gente, les forzaremos a actuar. Es una película muy ambiciosa y al mismo tiempo el primer largometraje de Yann Arthus-Bertrand.



¿Cuál ha sido su colaboración durante esta aventura?

Le di total libertad mientras rodaba. Me contenté con aportar mi experiencia en las tareas de montaje, mientras mantenía una cierta ingenuidad. Al haber visto tan sólo las primeras pruebas, mi opinión era similar al de cualquier espectador.



Como espectador, ¿cuál fue la imagen que más le impactó de la película?

Hay muchas pero particularmente me llamaron la atención los contrastes: ver, por un lado, Las Vegas, una ciudad construida en pleno desierto que consume miles de litros de agua para piscinas y campos de golf y, por el otro, a mujeres indias con saris excavando en suelos áridos en busca de agua. Es entonces cuando te das cuenta de que el mundo se ha vuelto loco.



¿Qué le responde a los que consideran que la película se ha realizado a costa de miles de kilómetros recorridos en transporte aéreo que tanto perjudica al medio ambiente?

Hoy en día, puedes comprar un coche eléctrico para llevar a tus hijos al colegio, pero nosotros no podríamos haber hecho esta película sin un helicóptero. Hay que comparar lo que es comparable. En toda la película, Yann generó menos contaminación que un solo avión volando vacío desde París hasta Los Ángeles para recoger a sus pasajeros. Pensemos en el problema de estos miles de aviones que viajan vacíos en lugar de en una película realizada gracias a un helicóptero, única manera de poder hacerla.



¿Qué espera que suscite la película en los espectadores?


En primer lugar, espero que Home  pueda ser vista por el mayor número de personas posible para conseguir un record de audiencia. Después, espero que cada espectador se dé cuenta de que su esfuerzo es útil. Los pequeños esfuerzos de miles de personas son los que marcarán la diferencia.

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www.luc-besson.com