Planet Ocean
Dos películas de 52 minutos de duración dirigidas por Yann Arthus-Bertrand.

RIO+20 : DE LA TIERRA AL OCÉANO
La próxima Cumbre de la Tierra se celebrará en Río de Janeiro (Brasil) del 4 al 6 de junio 2012 al amparo de las Naciones Unidas. La denominación Río+20 hace referencia a una cumbre anterior organizada hace 20 en la misma ciudad brasileña con una gran repercusión mundial. Estas grandes citas de los hombres con su planeta serán objeto, de ahora en adelante, de una creciente movilización internacional. Dentro del ámbito de un diálogo Norte-Sur, reúnen menudo a más de un centenar de jefes de Estado, miles de ONG, representantes de la sociedad civil y del mundo económico.
Biodiversidad, agua, energía, recursos naturales, clima, gobernabilidad y población mundial… los retos de estas cumbres dan la réplica a los desafíos de la humanidad.
En Río+20, la gobernabilidad de alta mar estará en el seno de los debates, un asunto con pleno derecho en un planeta -océano al que llamamos Tierra.
OMEGA
Esta apuesta humanista obtuvo el apoyo de prestigiosa empresa relojera OMEGA. Especializada en la alta precisión en condiciones extremas, OMEGA es el inventor del primer reloj de sumergible a gran profundidad. De Jacques Maillol a Sir Peter Blake o Ellen Mac Arthur, la empresa acompaña desde hace más de un siglo la exploración de los océanos. Hoy, OMEGA se compromete con Planet Ocean.
¿Podemos imaginar una película que cambie la idea que tienen los hombres sobre el océano? ¿Podemos simplemente contar de forma simple y a todo el mundo el mayor misterio natural de nuestro planeta? ¿ Podemos ayudar por fin a nuestros niños a creer en un mundo futuro mejor y sostenible?
Este es el triple desafío de esta nueva aventura cinematográfica firmada por Yann Arthus-Bertrand y cuyo guionista principal es Michael Pitiot, quien arrastra tras sus pasos a las misiones científicas de TARA, un equipo único de investigadores, oceanógrafos y biólogos de varios países. A través de su increíble fotografía, esta película nos embarca en un viaje magnífico e inédito al corazón de las regiones más desconocidas de nuestro planeta y nos cuenta tanto las experiencias humanas más maravillosas como las más terroríficas de nuestro tiempo. Rodado en las cuatro esquinas de una geografía extrema, nos relata la odisea moderna de los hombres en el descubrimiento del planeta azul.
Esta película pretende ser también un alegato sobre el respeto al mundo en el que vivimos y está en el servicio de una gran causa universal que será defendida en la próxima Cumbre de la Tierra en Río de Janeiro, en 2012.
EL ESPÍRITU DEL HOMBRE
Pedagógica, esta película rodada en alta definición y en dos partes de 52 minutos está en el servicio de las generaciones futuras. Su difusión recurre a una estrategia insólita en los medios de comunicación. Su presentación a los mercados audiovisuales (MIPCOM, etc.) se concibe como un acontecimiento capaz de sumar el mayor número de difusores de su causa. Por otro lado, la cinta está a disposición de forma gratuita de todas las instituciones en el mundo que lo soliciten (escuelas, universidades, agrupamientos públicos, ONG). Su adaptación a la mayoría de las lenguas habladas, su copia y su uso no comercial se ven fomentados por todos los medios, incluido la reproducción libre en Internet. Estos principios, comunes al conjunto de las obras de Yann Arthus-Bertrand, tienen como objetivo compartir con el mayor número de personas posible una información de calidad sobre las grandes cuestiones medioambientales de nuestra época.
PLANETA AZUL
Verdes, azules, cambiantes y majestuosos, impetuosos o pacíficos, los océanos cubren lo esencial de la superficie de nuestro planeta. Dan vida y nombre a nuestra Tierra. Son tan vastos que todavía protegen los últimos espacios naturales vírgenes del mundo conocido.
LAS FUENTES DE LA VIDA
Todavía ignoramos cómo apareció la vida sobre la Tierra pero todo parece indicar que nació en los océanos. En aquella época, la superficie de los mares ofrecía solo una visión de desolación: sin atmósfera, sin oxígeno, sin vida. Las tierras emergentes posiblemente no existían. Pero la Tierra ya estaba inmersa en una valiosa fuente de energía: la irradiación solar.
La vida nació de la alianza del sol y del agua, primero en forma de explosión espontánea de pequeños organismos primitivos a los que llamamos plancton. Los más activos colonizaron los océanos y los más próximos a la superficie comenzaron a producir el oxígeno de nuestra Tierra. Después, a lo largo de los tiempos geológicos, la vida marina colonizó las rocas emergidas, creando la vida terrestre tal como lo conocemos. Los seres los marinos más primitivos todavía habitan el océano. Y nosotros somos los descendientes directos. Sin embargo, no son estas bellezas naturales del océano las que fascinan a los hombres, sino sus riquezas.
LOS HOMBRES Y OCÉANO
Desde siempre, el hombre se aventura a las puertas de los océanos como al lindero de un bosque inmenso. Sus ciudades portuarias se extienden, ganan sobre el agua. Sus buques trazan vías marítimas innumerables. Sus flotas pesqueras escarban los fondos azules. Sus plataformas petrolíferas bombean el subsuelo. Bajo la presión humana, el océano virgen se repliega cada día un poco más. Sin embargo, el bien más precioso de nuestro planeta comienza sin duda más allá de estos recursos comunes.
EL ALIENTO DE LA TIERRA
El océano no es una simple masa líquida. Algunas regiones son desiertos, otras oasis de vida; inmensos remolinos marinos estructuran así este mundo marino en fecundos valles o en puertos infranqueables. Aún hoy en día, el océano es la fuente de los organismos vitales para el planeta azul. Es el corazón de la respiración de la Tierra y al concentrar la mayor parte de la fotosíntesis, también de las cadenas alimentarias y la producción de oxígeno. Es el depósito más grande de códigos genéticos de la Tierra, el verdadero maná para la medicina y las biotecnologías.
LA MÁQUINA CLIMÁTICA
En perpetuo movimiento, estos organismos vivos nacen y mueren a lo largo de vastas explosiones marinas de vida que reactivan los ciclos biológicos. Así, el océano recicla la materia y almacena el carbono. De esta forma, el petróleo pudo nacer de la vida marina, como algunos gases o rocas. Por último, el océano es también el principal regulador térmico del planeta. Es el motor del clima, de la templanza que hace nuestro mundo habitable.
MAÑANA, AÚN TODO ES POSIBLE
En los últimos 200 años, el océano ha sufrido un cambio profundo. Con cambio climático sus especies emigran, algunas se enrarecen. Con la presión del carbono, sus aguas se vuelven ácidas. Con la contaminación y el agotamiento de los recursos, los equilibrios se rompen o están en proceso de romperse. Los hombres, siempre más numerosos, necesitan cada vez más el océano. Para miles de seres humanos es urgente saber cómo el océano que los alimenta va a cambiar. Reaccionar todavía es posible. Con su inteligencia, el hombre es capaz de proteger la vida de los océanos y su diversidad indispensable. Se halla en situación de cultivar su vida marina, de explotar su riqueza única sin destruirla. Este cambio de rumbo llevará al hombre al oro azul de los océanos.








