joomla templates

PRODUCCIÓN

217 DÍA DE RODAJE…Y DE ORGANIZACIÓN

Yann Arthus-Bertrand y su equipo han necesitado cerca de tres años para realizar una película que supone el punto culminante de más de treinta años de trabajo y de compromiso con el planeta.

LANZAMIENTO DE LA PELÍCULA

Cuando a Yann Arthus-Bertrand se le ocurre realizar esta película, contacta con el productor Denis Carot (Elzévir Films), quien cree inmediatamente en el proyecto…a pesar de la sorprendente idea que su realizador tenía en mente: ¡Que la película fuese gratuita! Surge por tanto rápidamente la necesidad de salir del clásico esquema de explotación y encontrar un patrocinador capaz de financiar esta película. Segunda exigencia: asociarse a un distribuidor internacional capaz de mantener el llamamiento mundial del largometraje. «Cuando se conoció el proyecto entre la gente de la profesión, recuerda Denis Carot, todos los distribuidores de por aquí nos llamaron - algo bastante inaudito para una productora independiente como la nuestra – incluidos los representantes de la industria americana. Pero todos se bloqueaban en cuanto abordábamos la cuestión de la gratuidad de la película. Finalmente, fue Luc Besson, con EuropaCorp, quien creyó en el proyecto y quien le propuso al grupo PPR que se asociara para financiar la película». Por tanto ya se puede planear el rodaje: contará, al principio de la aventura, con 54 países, 217 días de rodaje y 488 horas de pruebas de cámaras.

Yann Arthus-Bertrand ha aprovechado las numerosas localizaciones que ya había realizado para sus libros (principalmente para el best seller La Tierra vista desde el cielo, que ha vendido 3 millones de ejemplares, más de la mitad en el extranjero) y para sus programas para la televisión (Vu du ciel [Visto desde el cielo], para la cadena France 2) y se ha rodeado de los asesores técnicos y editoriales con los que suele trabajar. Entre ellos se encuentra Isabelle Delannoy, que será co-guionista de la película y Dorothée Martin, periodista y colaboradora del programa Vu du ciel, primera ayudante de dirección del proyecto. Junto con ellas, el director de producción (Jean de Trégomain) y el regidor general (Claude Canaple), encargados de la increíble programación de una película que ha tenido a 4 equipos de rodaje grabando simultáneamente durante 21 meses en 4 continentes del mundo.

Dorothée Martin lo resume diciendo: «aunque parezca sencillo dar la vuelta al mundo en helicóptero, en realidad, cada misión, cada rodaje ha supuesto un gran trabajo».

LOS EQUIPOS TÉCNICOS

Con una gran experiencia en imágenes aéreas (especialmente en la película El Pueblo migratorio), Jean de Trégomain consideraba cada una de las misiones como « una película independiente, acompañada de una búsqueda del tesoro para encontrar el contacto adecuado en el sitio, el helicóptero y el piloto adecuados ».

A parte de los lugares de referencia, el grueso de la organización se preparó desde París, para proporcionar una hoja de ruta precisa para los equipos desplazados. En cuanto al equipo técnico que iba en cada helicóptero, estaba compuesto por un realizador o uno de sus ayudantes, una cámara Cineflex y un ingeniero de imagen. Dado que el rodaje de las imágenes aéreas implica numerosas exigencias técnicas, empezando por el uso de una cámara muy concreta: la cámara HD Cineflex giroestabilizada, que permite, como su propio nombre indica, solucionar los problemas de estabilidad así como eliminar las vibraciones, consiguiendo un resultado similar al el movimiento de una grúa. Esta cámara -originalmente desarrollada por el ejército como asistencia al tiro y por tanto, con una gran capacidad de zoom – es también sinónimo de autonomía dado que las cintas podían cambiarse a bordo del helicóptero. En total, 120 kilos de material finalmente para ser instalados en un espacio muy reducido.

Entre los cámaras reclutados para el rodaje de Home, Tanguy Thuaud contaba ya con 12 años de experiencia en la toma de vistas aéreas y varios vuelos con Yann Arthus-Betrand para el programa Vu du ciel. Tanguy recalca también la constante adaptación que han requerido estas tomas de vistas « no siempre podíamos elegir los helicópteros, ni tampoco los pilotos y no hay que olvidar que, en las imágenes aéreas, el 60% del resultado obtenido depende de la destreza del piloto para manejar su máquina, así como de la potencia del aparato». Sin contar con los problemas de material, meteorológicos o de comunicación con el director: «como Yann hacía fotos a la vez que nosotros rodábamos, nos mostraba, en las primeras misiones, el resultado en su cámara para que entendiéramos el encuadre que quería conseguir».

En cada misión, el cámara trabajaba a la vez con un ingeniero de imagen: Stéphane Azouze, uno de ellos, insiste, por su parte, en las increíbles prestaciones ofrecidas por la cámara Cineflex: él tenía que transportarla y revisarla antes de instalarla en el helicóptero y ayudar al operador de cámara. Los rodajes tenían una peculiaridad: las imágenes se grababan en bruto para ofrecer la máxima libertad en el etalonaje « esto proporciona una imagen bastante gris, plana y por lo tanto poco halagüeña, algo que solo puede ser frustrante. Pero el ojo se acostumbra rápidamente a este reflejo transitorio». (Stéphane Azouze).

Sin embargo, la mayor dificultad del rodaje en helicóptero reside en la escasa autonomía del aparato, tal y como explica Dorothée Martin:
« el motor gira, el combustible es limitado, el minuto muy caro y las posibilidades son reducidas. Cuando sabes que la autonomía de vuelo de un helicóptero es de una media de 2 horas, 2 horas y 30 minutos como máximo y que las localizaciones del rodaje se encuentran a menudo lejos del punto de reabastecimiento, tienes tan solo una media hora para rodar las imágenes que necesitas en el sitio elegido. Digamos que tienes que actuar de la forma más precisa y eficaz posible».

 

 

Más...