joomla templates

¡BUROCRACIA!

Los problemas técnicos no son nada si los comparamos con los problemas administrativos con los que los equipos tuvieron que lidiar. Jen de Trégomain explica que en cada país, “teníamos que aprender algo de la cultura local y de su modo de trabajar, y adaptarnos a ese entorno.” A menudo eran necesarios permisos de diferentes niveles, dependiendo de los requisitos de “seguridad” de cada país, con la India situada indiscutiblemente entre los campeones de la burocracia. “Tuvimos que presentar una solicitud inicial en el Ministerio de Defensa, el Ministerio de Asuntos Exteriores, la Embajada, el Ejército y las Fuerzas aéreas, todo a la vez”, recuerda Dorothée Martin. “Una vez solucionado este problema desde París, viajamos en busca de localizaciones para conseguir las coordenadas exactas de las áreas que deseábamos grabar. Después tuvimos que esperar una respuesta…” En resumidas cuentas, un año de trabajo previo para dos minutos y medio de película bajo una vigilancia constante. “Cuando estábamos grabando, un oficial de seguridad iba a bordo con nosotros para comprobar el plan de vuelo, las coordenadas GPS y lo que grabábamos. Esa tarde, revisó lo grabado con nosotros. No se me permitía salir con las cintas. Tenía que dejárselas al censor. De un total de quince cintas, nos devolvieron dos y media en blanco.” Estas precauciones se debían a la capacidad del zoom de la Cineflex, que podría usarse como una cámara espía muy eficiente. En algunos países su utilización está terminantemente prohibida.

ESCRIBIENDO EL GUIÓN… A MEDIAS

Otro aspecto original del proyecto –y bastante importante- es que la grabación empezó sin guión. Tras un año de grabación, Yann Arthus-Bertrand pidió a Isabelle Delannoy, periodista y una de sus fieles colaboradoras, que escribiese la historia con él. “Al final, pienso que fue una buena idea, porque las imágenes cuentan su propia historia a su ritmo”, dice Isabelle. Viendo la grabación, pudieron coger el hilo narrativo. Isabelle Delannoy comenta: “Recuerdo el shock que sentí al ver una imagen que capturaba la conexión entre el agua, el cielo y la tierra. Yann y yo nos dimos cuenta de que lo que nos fascinaba era el lazo inquebrantable existente entre los elementos, entre los humanos y la Tierra. ¡Nos llevó a los orígenes de la Tierra porque el hierro de nuestros cuerpos proviene de las estrellas que explotaron sobre la Tierra hace miles de millones de años!”
Otra condición previa vital fue “no caer en la trampa del pesimismo, que no es muy estimulante. El mensaje de la película no puede resumirse en una paradoja –nunca antes habíamos sido tan dependientes de los recursos naturales y aún así nunca antes nos habíamos alejado tanto de la naturaleza hasta este extremo. Nos hemos perdido totalmente a la hora de escoger un modelo y es hora de cambiar esta tendencia. Sólo podemos cambiar si nos damos cuenta y entendemos que es vital. Las imágenes aéreas lo demuestran, a la vez que nos dan la perspectiva necesaria para pensar sobre los problemas existentes en la actualidad.” La visión pedagógica de Isabelle Delannoy se extiende a la voz en off, escrita en colaboración con Tewfik Fares y que concluye: “A nosotros nos corresponde escribir el resto de nuestra historia. Juntos.”

LA EDICIÓN

Dada la escala del proyecto, y puesto que Yann Arthus-Bertrand no podía estar en cada localización, la grabación se visualizaba el mismo día en el que se filmaba. Una recopilación de cada viaje se enviaba a Yann Arthus-Bertrand, quien podía ajustar así sus requisitos desde otras localizaciones.
Esta preselección facilitó mucho también el trabajo del editor de la película. Aún así, tenía 488 de grabaciones que ver. Uniéndose al proyecto en septiembre del 2007, Yen Le Van empezó a trabajar cinco meses después del inicio de la grabación. Vio lo que ya se había grabado y lo juntó todo para obtener una visión general inicial “eligiendo aprovechar los contrastes más que los efectos.”

EL RESULTADO FINAL

“Home es la primera película íntegramente compuesta por grabaciones aéreas, la marca de Yann Arthus-Bertrand. Esta película es realmente la culminación de todo lo que ha visto en más de veinte años y nuestro objetivo es que la vea el mayor número de personas posible.” (Dorothée Martin, primer asistente de Yann Arthus-Bertrand, Home).

“La película muestra el talento de los seres humanos y su habilidad para adaptarse a su entorno… o para adaptarlo al suyo. Y la gran pregunta es: ‘¿Cómo decidimos explotar nuestro talento?” (Isabelle Delannoy, guionista de Home).